Construcción ligera

Ligero. Atlético. Lujoso.

Esta generación del Mercedes-Benz SL se toma al pie de la letra el significado de la famosa abreviatura «SL» ―super ligero―. Al igual que su predecesor, el SL de 1952 con su ligero bastidor tubular, la reducción consecuente del peso es una de las características constructivas más sobresalientes del nuevo SL. 

Construcción ligera sistemática que ayuda a reducir el peso.

El SL pesa, en función del equipamiento, entre 125 y 140 kg menos que su antecesor. La carrocería está ejecutada casi completamente en aluminio. El uso sistemático de técnicas de construcción ligera y las inteligentes soluciones de detalle contribuyen asimismo a ahorrar peso.


Además de un eje trasero más ligero, se emplean, entre otros, sistemas de tubos concéntricos y perfiles huecos de pared delgada. Los largueros también están ejecutados en fundición hueca. Esto no merma su resistencia, sino todo lo contrario.


La suma de todas las medidas da como resultado una carrocería ligera, rígida a la torsión y a la flexión, con una óptima relación rigidez/peso. El SL es un 20% más rígido a la torsión que el modelo anterior, que ya destacaba en este particular. Así pues, el uso casi integral de aluminio hace que el SL sea no sólo más ligero, sino también más deportivo, más austero y más seguro.